Batalla de Suipacha – Parte 6 (Informes del Doctor Juan José Castelli)

El primer informe a la Junta Gubernativa de Buenos Aires del Dr. Juan José Castelli fue ampliado el 10 de noviembre de 1810. En el informe inicial fechado en Yavi (Bolivia), a las dos de la mañana del 8 de noviembre de 1810 se comunicaba que hacía media hora que habían llegado los dos ayudantes del Estado Mayor del ejército patriota, los Capitanes Roja y Apolinario Saravia acompañados del Capitán Don Roque Tollo, estos comisionados por el General Balcarce, para entregarle el Parte en donde se informaban los detalles del feliz resultado obtenido por las armas de la patria al frenar a las tres de la tarde del día 7 de noviembre el ataque enemigo en Suipacha. El citado informe fue llevado a Buenos Aires por el Mayor de Patricios don Roque Tollo que también transportó la bandera arrebatada al enemigo. Por otra parte, relataba que la retirada de los españoles fue vergonzosa, manchando la memoria de abuelos y héroes, abandonando cuatro piezas de artillería, más de dos mil cartuchos en veintidós cajones, municiones, banderas, armamentos, estribos, mulas, monturas y mochilas.
Con el fin de limpiar el campo de combate se mandó a los vecinos e indios a recoger armamento disperso del día anterior. Da cuenta que los españoles pidieron clemencia, cosa que les fue denegada. Seguidamente se pasó el aviso del triunfo a todas las ciudades cercanas y ordenó a los Jefes Militares celebrarlo. En otro párrafo daba cuenta de las disposiciones que se habían dictado para con los prisioneros, en especial sobre el Intendente de Charcas Vicente Nieto, el Coronel Indalecio González Socasa y del Capitán de Fragata Don José Córdova, jefe del ejército realista. Además comunicaba y esperaba la aprobación del nombramiento del subdelegado de Cintí don Isidro Alberti.
El Dr. Juan José Castelli mencionaba que el 10 de noviembre de 1810 partieron 650 hombres, montados, armados y municionados con sus correspondientes oficiales, al mando del Capitán Don Martín Miguel de Güemes, con destino a ocupar la cabeza del Partido de Cintí y de ahí dirigirse a Charcas para hacer reconocer y jurar lealtad al gobierno de la Capital de las Provincias Unidas del Río de La Plata y finalmente atajar eventuales ataques de fuerzas enemigas. En la oportunidad fueron apresados el subdelegado y el comisionado militar de Cintí complotados con el enemigo. Daban un aviso a los habitantes, que decía que de volcarse a los enemigos iban a tener el mismo tratamiento que los que se consideraban rebeldes.
Cabe destacar que el Capitán Martín Miguel de Güemes, con mando sobre tropas tarijeñas bien adiestradas, tenía un alto conocimiento del terreno y eran señalados por su bravura. Una de las preocupaciones del Estado Mayor y del propio Castelli, era que Nieto sacara el tesoro de Cotagaita con las tropas de reservas y de la artillería estacionada en el lugar y se dirigiera a la frontera con Paraguay atravesando el Chaco.