Breves consideraciones sobre el cuidado de la Salud en Suipacha

Pretendemos que de la lectura el lector obtenga una visión histórica acerca de la atención de la salud en Suipacha. La acción sanitaria realizada por el Municipio desde la fundación del pueblo  es de suma importancia para el bienestar de la población.  A través de de los años se llevó a cabo por medio de diversas instituciones; por ejemplo en el año 1900 se creó un lazareto en la vivienda cedida por José Tust en el barrio “Las Catorce Provincias”, se abrió  una  sala de primeros auxilios en General Rivas en 1949, se habilitó el hospital en 1948  y se inauguró la cabina de bromatología en 1991, en lo que se refiere a las funciones de policía de los alimentos, que por su inmediato consumo deben ser controlados. Entre otras de las tareas íntimamente ligadas a la salud pública está la de dictar y hacer cumplir las disposiciones de higiene pública, que son de acatamiento obligatorio para todos los vecinos, para evitar las epidemias.

En los primeros tiempos los enfermos eran tratados en sus propios domicilios. Es oportuno señalar que las personas carentes de recursos recurrían a la medicina casera o a curanderos para calmar sus males, facilitado por la credulidad supersticiosa que dominaba toda la vida de la campaña bonaerense

Uno de los mayores inconvenientes que se afrontaba en la década de 1890  fue la carencia de elementos técnicos y económicos para abrir un Hospital. El principal ingreso provenía de filántropos. Las sociedades extranjeras de socorros mutuos, actuaron como verdaderas obras sociales, mediante el pago de una cuota social mensual, el socio  podía acceder a la compra de remedios con descuentos y a la prestación médica.

Desde los albores de la creación del pueblo y durante el siglo XX la actuación de las sociedades de beneficencia -generalmente integradas  por mujeres-  daban apoyo de carácter económico, contención y  entrega de remedios a los enfermos.

Entre fines de 1899 y principios del novecientos fue necesario habilitar un dispensario alejado del centro urbano, costeado con aportes de los vecinos y del municipio,  para el asilamiento de enfermos de tuberculosis, viruela y fiebre tifoidea.

Por cierto,  en casos de emergencias se recurría al Hospital de Mercedes, que atendía a enfermos de toda su área de influencia. En 1923 la Municipalidad de Suipacha aportaba una suma de $ 150 por mes, para contratar  camas en el Hospital Blas Dubarry de dicha ciudad.

El Ministerio de Salud Pública con el objeto de difundir los conocimientos sanitarios establecía un plan provincial de difusión destinado para las escuelas  de nivel primario y secundario dando clases de higiene como función educadora y profiláctica.

 Instituciones locales en el campo de la Salud

En los párrafos que siguen se analiza sucintamente la historia de la atención de la salud, desde  fines del siglo XIX hasta los años sesenta.

Las distintas asociaciones civiles que actuaron en nuestro medio tenían una clara finalidad, ayudarse mutuamente en sus necesidades y desgracias, así como socorrerse y asistirse en las enfermedades y en la muerte.

Dentro de las primeras Instituciones que ofrecieron servicios de salud fueron: La Sociedad Italiana creada el 1.11.1.880; la Sociedad Europea habilitada el 17.8.1894 y la Sociedad Española fundada el 4.8.1897. Para atender a sus afiliados la Sociedad Española  en 1897 contrató los servicios del médico  Matías Abbeni y en 1898  incorporaba al Dr. Oderico  Alcarri. Entre los años 1898 a 1926 la Sociedad Europea contó a lo largo de su existencia con varios médicos, entre ellos a los Doctores Miguel Z. O” Farrell, Odorico Aicardi, P. Fontanés, Jorge Col, Alfredo Nechi, Vicente Novaro, A. Carrizo, Eduardo Vallejo y A. Romero. Mientras que la Sociedad Italiana atendía a su masa de afiliados con el doctor Nicolás Reyna (1906) y a partir de la segunda mitad del Siglo XX con el Doctor Ramón Rionda.

A continuación conoceremos  una serie de hechos, datos y sucesos por orden de fechas:

1)      A principios de 1900 con motivo de una terrible epidemia de viruela, se habilitó un  Lazareto en el barrio “Las Catorce Provincias” en el inmueble cedido por José Tust. Recordemos que en el mismo se aislaban  a los infectados o sospechosos de enfermedades contagiosas.

2)      Para el 25 de mayo de 1910 había crecido la idea de un hospital de caridad, que venía tomando forma durante la intendencia de don Román Báez, después de algunas reuniones para tratar los pro y contra de varios terrenos ofrecidos, se resolvió aceptar la donación de la parcela del  señor Hermógenes Llorente, donde hoy está la Escuela Nº8, oportunidad en la que se colocó la piedra fundamental como parte del programa de los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo,  que nunca llegó a construirse, estaba  ubicado a poca distancia del Dispensario existente en aquella época. 

3)      Al disolverse La Sociedad Europea el 30-4-1926, la asamblea donó su sede social para que se construyera una Sala de Primeros Auxilios que nunca  se concretó. Hoy son mudos testigos sus muros frente a la comisaría de policía.

4)       En 1930, el ingeniero José Zapirain, nacido en Suipacha, dirigió la obra de la construcción del hospital, solventándose los gastos con aportes  de la Nación y de la Provincia. A su cargo estuvo la ubicación, la forma y distribución del edificio, la construcción de las salas para los enfermos, las habitaciones para los médicos, así como las necesarias para el personal, servicios generales, oficinas y administración. De manera insólita se demoró 18 años la entrega, recién fue inaugurado formalmente el 29.2.1948. El solemne acto contó con la presencia del obispo de Mercedes  Monseñor Anunciado Serafini y del Ministro de Salud Pública de la Provincia Dr. Carlos  Alberto Boccalandro y del Comisionado Municipal Pedro Ángel Longo.

5)      Años 1947/1950- Con el advenimiento del peronismo al gobierno, aparecieron las primeras obras sociales sindicales, que poco a poco van reemplazando a las sociedades de socorros  mutuos que venían actuando en nuestro medio desde 1880.

6)      En el año 1955, fue creada por decreto la Comisión de Damas del Hospital Suipacha para recaudar fondos, brindar contención y atención  a los enfermos.

7)      El 7 de enero de 1957 la Comisión de Damas del Hospital  pasa a ejercer funciones de Cooperadora, siendo su primera presidenta la señora Margarita Maxwell de Geoghegan.

8)      El Pabellón del Asilo de Ancianos fue inaugurado el 20 de abril de 1958, como anexo al Hospital, con el  propósito de brindar alojamiento a los ancianos sin parientes o de muy pocos recursos. Ese día, también  se habilitó el consultorio de odontología “Dr. Carlos Cometto” con la presencia del Ministro de Salud de la Provincia Dr. Rodolfo Eyherabide.

9)      En 1959 el Pabellón de ALPI  se convierte  en el centro de rehabilitación de niños con poliomielitis, brindando asistencia médica y  tratamiento kinesiológico.  A poco de instalado se transforma en el Centro Regional, el más importante que prestaba servicios terapéuticos para varias ciudades vecinas.

10)   El Centro ALPI, creado por el doloroso imperio de las circunstancias en el mes febrero de 1959 atendía a 15 pacientes externos y a 22 internados de parálisis infantil. Se recibieron enfermos de: Suipacha (6), Chacabuco(3), Mercedes(2), Chivilcoy(2),  Alberti (2), 25 de Mayo(2)  y uno de Buenos Aires, Gobernador Ugarte, Castilla, La Plata y Lincoln.

Profesionales médicos, veterinarios y Boticarios

Los médicos que han quedado en la memoria de nuestros ancianos, que intentaron mantener y recuperar la salud mediante el estudio, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad o lesión, fueron los  clínicos doctores Héctor Barceló, Sebastián Ferro y Américo  Lagioia.

Los boticarios eran una especie de farmacéuticos que preparaban y expendían medicinas. Entre 1877/1880 se desempeñó en Suipacha como boticario Pedro Annaratone, le siguió en 1881 José Manera a cargo de la farmacia “Italo Argentina”, situada  en la esquina de Combate de San Lorenzo y Belgrano. En la “Botica Suipacha” actuaron  Nicolás Mancini (1890) y Juan Laumet (1906).En años más recientes los  farmacéuticos  Ignacio Di Bartolo, Ventura Veronelli, Teodoro Caballero (Idóneo) y los bioquímicos  Agustín Lizarribar y Nicolás Camet.

En el año 1943 tenía a su cargo el control de los alimentos cárneos el médico veterinario municipal don  Hermenegildo R. Silva, al que lo sucedió en el cargo el Dr. Martín Baztarrica hasta su muerte.

Sala de Primeros Auxilios en General Rivas

En el año 1940 actuó en dicha localidad el  médico cirujano Doctor José V. Cataldo, trataba a los enfermos en sus propias viviendas. En 1949 se produce la apertura de la Sala de Primeros Auxilios que funcionó precariamente hasta 1961. Se atendían a los pacientes ambulatorios y además se desarrollaban consultas en general o especializadas, prácticas de diagnóstico y/o tratamientos de bajo riesgo y acciones tendientes a la promoción y protección de la salud del vecino. Durante la administración del  Dr. Antonio Baroni -1959- se aprobó el proyecto de construcción de la nueva sala. Recién en 1962 es inaugurada por el comisionado municipal Esteban Iribarne (h). Al abrirse la misma contaba con una sala de internación, una para maternidad y otra para cirugía. Además de un consultorio externo con hall de espera y dependencias administrativas y farmacia rural. En 1964 es designado director de la misma el Dr. Carlos Rogelio Robiani.

Hospital Municipal  de Suipacha

Hoy todos sabemos que el hospital es el centro médico de la comunidad y donde confiamos recuperar nuestro bienestar físico. Desde sus comienzos el hospital operó bajo vigilancia de las autoridades municipales y recibió financiamiento y controles del Ministerio de Salud Pública de la Provincia de Buenos Aires. Se inicia en 1948 con internaciones, ortopedia, cirugía y consultorios externos. Al abrirse contaba con 5 administrativos, una caba enfermera, 12 enfermeros, 14   empleados de servicios y 2 auxiliares para el cuidado de enfermos.

En 1964 con motivo de los 100 años de la creación del Partido de Suipacha fue visitado  por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Dr. Anselmo Marini, quien elogió la organización y desempeño del personal. La capacidad de camas en aquel entonces era la siguiente: 8 para mujeres, 19 para hombres, 2 para niños, 5 para maternidad y  4 para posoperatorios. En dicho año se registraron 600 internaciones. Pasaron por sus consultorios  3000 personas. A esa fecha se registraban 12 enfermos crónicos y se planeaba atender en el futuro  a 72 camas.

Las personas que fueron empleadas en el Hospital que desempeñaron variadas tareas, desde las de más elevada clasificación profesional, hasta las más elementales merecen nuestro reconocimiento. Nombrarlos a todos es imposible, sólo voy a mencionar a los  que se desempeñaban en 1964: Director: Dr. Eduardo Cusa (Cirujano). Médicos Internos: Dr. Ramón Rionda (Clínico y Legista) y el Dr. Juan Carlos López (Clínico). Médico Concurrente: Dr. Juan José Myhal. Traumatólogo: Dr. Juan Carlos Secchi. Odontólogo: El Cirujano Dentista Manuel Huarte que luego fue reemplazado por el Dr. Jorge H. Zabala. Obstétrica: Parteras  Julia Vergagni y Doña Rosa Natalicchio. Administrador: señor Heraldo Zoni. Rayos X y Radiología:  idóneo Rubén Bermúdez. Ambulancieros-camilleros: Señores Ferrando y Videla. Cabo Enfermero: Eduardo Riccio. Auxiliar Principal de Asistencia y Previsión Social de los Ferroviarios: Sr. Eduardo Riccio. Kinesiología: Dr. Héctor Martínez. Farmacéutico Jorge Víctor Muñoz. También se contaba con  asistencia alternada de profesionales de fisioterapia y una asistente social. Atención en Farmacia y  práctica de Análisis en laboratorio a cargo del conocido Dr. Jorge V. Muñoz (Coco)

Clínica Privada Suipacha

La medicina privada es una forma de dar la prestación médica, que, por definición, no llega a toda la población. Esto es debido que los citados establecimientos reúnen servicios y especialidades de alta capacidad profesional, cuyos costos altos son a veces inaccesibles para el ciudadano.

Aquí en Suipacha en el año 1960, los doctores Eduardo Cusa y Juan Carlos López  fundaron la  Clínica Suipacha con atención las 24 horas del día y con un servicio médico  permanente. Aparte de la atención clínica, se practicaba cirugía, partos, rayos x, rayos ultravioletas, rayos infra-rojos, onda corta, análisis y oxígeno-terapia. Complementaban el plantel de profesionales especialistas que venían  de las  ciudades Buenos Aires, La Plata y Mercedes en especialidades como garganta, nariz y oídos, traumatología y gastroenterología. Para traslado de enfermos poseían una moderna ambulancia.

Final

Esperamos que el lector comparta nuestro modesto juicio al evocar el avance de la atención de la salud, desde sus inicios hasta cumplido un siglo de la fundación del Partido de Suipacha (1864/1964). Se consultó a distintos periódicos locales (Suipacha, Nueva Tribuna y Los Principios), la Enciclopedia de Conocimientos Médicos – Tomo I- Segunda Edición- Librería El Ateneo –Buenos Aires 1974-,  a personas allegadas al tema y en especial “Apuntes para la Historia del Partido y Ciudad de Suipacha” del profesor Arístides M. Testa Díaz.