Crónicas de Antaño

El Partido de Suipacha se halla ubicado en lo que Franz Kühn caracterizó como “pampa  húmeda de la llanura”, por ser plana y cubierta de pastos, allí donde la mirada – en el siglo pasado – se perdía en el horizonte sin que nada, árboles o accidentes del relieve molestasen la visión del viajero, sólo unos pocos arroyos y lagunas quebraban su monotonía.

Lo que influyó para que se creara el Partido de Suipacha, fue el discurso que pronunció en la legislatura de la provincia de Buenos Aires el gobernador don Mariano Saavedra el 1° de mayo de 1864, con motivo de la apertura de las Sesiones Ordinarias del nuevo período legislativo, en donde exponía convincentes argumentos para darle forma a una nueva División Política al territorio provincial, comprometiendo para tal empresa una importante suma de dinero que se incorporaría al presupuesto.

El Partido fue creado el 24 de octubre de 1864 (En lo que en origen el  Cuartel IX del Partido de Mercedes) y sus límites fueron fijados por el Decreto Reglamentario del 24 de febrero de 1865 y entro a formar parte de la Quinta Sección Electoral adscripta a Mercedes. El 17 de enero de 1876 el gobierno le dio el nombre de Suipacha al nuevo pueblo y lo declaro cabeza de partido el 13 de mayo de 1879. El 31 de mayo de 1879 el gobierno segrega  a Suipacha de Mercedes al que estaba adscripto,  desde su creación, nombrándose las primeras autoridades, las que tomaron posesión de sus cargos y tuvieron su primera sesión deliberativa el 3 de agosto de 1879. Integraban el primer concejo municipal los siguientes ciudadanos: Presidente don León Billourou, vocales titulares los señores Juan Laborda, Tomás Gahan y Leopoldo Bernal. En carácter de suplentes Don Damián Mones Ruiz y don Marcelo Salomón. Fue designado don Urbano Alvarez como comandante militar del distrito y el señor Felipe Videla como Juez de Paz Letrado de Suipacha.

Debieron transcurrir noventa y cuatro años para que Suipacha adquiriera el rango de ciudad, esto ocurrió el 1 de octubre de 1973 por iniciativa del senador justicialista Don Enrique Cross. El Partido limita al sudoeste con el partido de Chivilcoy, la mitad es el límite natural, que lo constituye la laguna” Las Saladas “, partiendo del sur (campos de propiedad de la Asociación Católica Irlandesa) rumbo hacia el norte, sobrepasando el campo de la Sucesión de Lizarribar, enclavado en el Cuartel II. Al noroeste con los vecinos partidos de Chacabuco y Carmen de Areco. Por el sudeste, con el perímetro del Cuartel X  limítrofe con Navarro. Al noreste, uno de los lados del rectángulo con base sobre el vértice en el Cuartel VI,  linda con el partido de San Andrés de Gilés y el resto de la extensión con  el  Partido de Mercedes.

El partido de Suipacha se halla ubicado a 34° 46’ 41” de latitud sur y a 58° 42’ 20” de longitud oeste. Tiene una superficie de 943 m2. El ejido urbano queda dividido por la curva de nivel de cota 45 m.s.n.m. Desde el punto de vista hidrológico la ciudad se encuentra emplazada en una divisoria de agua local sobre el acuífero pampeano. Dista a 190 kilómetros de  La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires y a 126 kilómetros de Buenos Aires.

Durante el gobierno de Mariano Saavedra (1865), hijo del prócer de mayo, se impuso el nombre en homenaje a la primera y última victoria de las armas patriotas en el Alto Perú, durante la guerra de la Independencia Nacional, hecho acaecido el 7 de noviembre de 1810 a orillas del Río Suipacha, en jurisdicción de la intendencia de Potosí, hoy República de Bolivia. En dónde el naciente ejército argentino dirigido por Díaz Vélez, Juan José Castelli y el Brigadier General Don Antonio González Balcarce, en carácter de segundo jefe de la expedición libertadora, venció a los realistas con la ayuda del pueblo boliviano de Tupiza, en un combate que duro menos de tres horas. El triunfo despertó una persistente animación para alcanzar la independencia en todos los rincones del país. Para evocar este triunfo militar, se designó con el nombre de Balcarce a nuestra plaza principal.

Al cumplirse los 150 años de la Batalla de Suipacha, siendo Intendente Municipal el Dr. Antonio A. Baroni, se celebró la “ Semana de Suipacha “ que constituyó un conjunto de actos históricos, culturales y deportivos y que culminaron el día 7 de noviembre de 1960 con la inauguración en la plaza principal, de espalda a la calle Rivadavia, de un monumento, que recuerda el itinerario de las fuerzas patriotas desde su salida de Buenos Aires hasta llegar a Bolivia, todo en una delicada labor en cerámica que le da una perspectiva principal y un expresivo simbolismo estético didáctico. Delante del monumento, existe un receptáculo que conserva tierra traída especialmente del campo donde se libro la batalla. El monumento si bien sigue lineamientos clásicos con cierta audacia en su concepción, guarda una gran armonía en sus líneas y en el sentido del movimiento. La obra fue dirigida por el arquitecto Aurelio Hernández y la muralista Silvia Aguiar de Teruel, al pié contiene un espejo de agua que le da  sensación de sosiego y tranquilidad en contraposición a los ruidos de la guerra. Contó en aquel momento con la presencia del gobernador de la provincia Buenos Aires Dr. Oscar E. Alende que con el Intendente Baroni cortaron la cinta.

El origen etimológico  de la palabra SUIPACHA (Supaypacha), es de lengua quechua, pues es una conjunción de dos palabras, “SUPAY” que significa diablo, genio del mal y de las brujas, mientras que “PACHA” significa señora de el “Todo”, tierra, clima, agua, alimentos y plantas. Esta palabra fue castellanizada posteriormente por los españoles al término SUIPACHA.

El diario La Nación en su edición del 13-3-1993, redactó un pequeño artículo con foto mediante, donde se observa una piedra enterrada, casi cubierta por el césped, que tiene una curiosa historia. Fue depositada  en la plazoleta Ingeniero César Manuel Polledo,  situada donde se juntan Paseo Colón, Independencia y Balcarce el 7-11-1919, en solemne ceremonia, a la que concurrieron altas autoridades nacionales, para cimentar el monumento que recordaría al general don Antonio González Balcarce. La piedra fue donada por el gobierno de la hermana República de Bolivia, extraída del escenario de la contienda bélica. Por supuesto, el monumento jamás se construyó y la piedra sirvió de asiento por largo tiempo, hundiéndose cada vez más en la tierra.

La idea de la fundación del pueblo de Suipacha, bautizado con el mismo nombre que el del Partido, correspondió a los esposos Rosario Suárez y Cruz y Basilio Labat, éste último de origen francés, mediante petición escrita, redactada en papel simple y con tinta común, por lo que se hizo dificultosa su lectura. Fue elevada al gobierno de la provincia de Buenos Aires el 11 de mayo de 1875, solicitando la demarcación de terrenos circundantes a los ya ocupados, sobre cuya superficie se levantaría el nuevo pueblo.

Sus hijos tuvieron activa participación política. Don Mariano Diego Billourou fue dirigente del Partido Conservador, llegando a ser Intendente Municipal en dos oportunidades (1913/17 y 1942/43) y luego diputado en la legislatura de la provincia. Don Alberto Inocencio Billourou fue Delegado Municipal en Rivas e Intendente del Partido (l9436/1940). Don Jorge Billourou y Weber (nieto del patriarca)  estuvo a cargo del ejecutivo municipal entre el 30-6-1943 al 26-7-1943. El 4 de junio de 1943 estalló una revolución cuyo jefe militar fue el general Arturo Rawson quien asumió el mando del país al frente de un gobierno provisional, siendo reemplazado como Comisionado por Fermín Salaverri.

Doña Rosario se preocupó personalmente en la presentación de la traza del pueblo y como corolario de sus activas diligencias, recibe con beneplácito la noticia que el 24 de octubre de 1875 estaba invitada a la firma de la escritura de aceptación de la donación de sus tierras al Estado. Razones personales, le impidieron estar presente en el acto de suscripción de tan importante documento y delega la firma en el señor León Billourou. La fundadora eligió como santa patrona del pueblo a la virgen Nuestra Señora del Rosario, cuya imagen se alberga en el altar mayor de la Iglesia. Todos los primeros domingos del mes de octubre de cada año, se celebran oficios religiosos en su día.

La traza elevada era muy avanzada para la época, se contemplaba la diagramación de las manzanas y el fraccionamiento de superficies mayores en quintas y chacras. Con relación al diseño de las calles, se tomó en cuenta las reglas de higiene pública y belleza, se procuró que el agua de lluvia no se estancara ni formara charcos, siguiendo el sentido general del escurrimiento, a fin de evitar que el paso de los carruajes y jinetes salpicaran de lodo a los transeúntes.

Otro aspecto tenido en cuenta fue la diferencia de nivel que debía existir entre el centro de la calzada y los bordes de ésta, debido a que los vehículos de la época, casi siempre, circulaban por el medio de la calle, reduciendo de esta forma el desgaste prematuro de las mismas.

Se fijó una distancia de 15 metros de ancho, de un solar a otro, con veredas espaciosas para la plantación de árboles para sombra y que se pudiera transitar por ellas sin obstrucciones. La condición del dictamen del gobierno, fue que las calles que pasaran por los costados de la plaza principal, debían ser más anchas que las del resto del ejido céntrico y que no se abrieran  a uno y otro lado de las vías del ferrocarril.

A partir del año 1899, las autoridades municipales deciden ampliar el centro urbano, mejorar el estado de las calles, forestar las veredas y  obligar a los vecinos a levantar cercos, adecuando su construcción con ladrillos, alambrado con trama o con cortinas de vegetales, para garantizar una correcta presentación.

Una de las directivas del gobierno de Domingo F. Sarmiento, era que  en los accesos  a  las estaciones  ferroviarias se construyeran avenidas y se empedraran. Que lindo sería poder retrotraer el tiempo y situarnos – en Suipacha – a principios de siglo, para disfrutar del rústico adoquín que había sido colocado frente al nuevo edificio de la estación de la antigua línea Oeste de Buenos Aires, hoy denominada D. F. Sarmiento. Seguramente le darían al lugar una magia especial; hoy esos adoquines están cubiertos por el asfalto negro que nos trajo el progreso.

El ex intendente Dr. Antonio Alfredo Baroni (período 1948/52), presentó al Honorable Consejo Deliberante de Suipacha, un proyecto de su autoría, referido a la nomenclatura de las calles. Dicha idea, luego de un amplio debate, fue aprobada y de la simple lectura del texto, se desprende una especial preocupación de ordenamiento, ofreciendo una rápida ubicación de las calles por su número y nombre con una correcta colocación de chapas y adecuada numeración en las puertas de los domicilios, garantizando una buena imagen urbanística.

La ordenanza es muy completa, se imponen nombres indiscutibles de la historia argentina, que expresan el espíritu de unidad nacional y de la geografía argentina, dejándose de lado el nombre de personajes  y de lugares controvertidos sobre los que los vecinos pudieran haber expresado su disconformidad.

Para una mayor información, nos referiremos a los nombres antiguos de algunas calles con su numeración:

General Inocencio ARIAS (25): La calle Rivadavia llevó dicho nombre en el año 1910, no tuvo otra exteriorización que la fijación de unas pocas chapas indicadoras a lo largo de la calle. Fue un acto de adhesión política al gobernador del aquel entonces, sin tener ninguna vinculación con Suipacha.

José C. PAZ (12): La calle 25 de Mayo llevó dicho nombre desde 1913 hasta bien entrado el siglo XX. Fue designada de esa manera a propuesta del concejal Ferraro en homenaje al fundador del diario “La Prensa” de Buenos Aires, de destacada actuación en el periodismo nacional y según relatos orales, se le impuso dicho nombre en contraposición a la divulgación de las ideas políticas de los partidarios de Bartolomé Mitre que vivían en el lugar. Principal referente político del mitrismo en el orden local, fue don Esteban Alejandría, primer alcalde de la zona en 1867.

EL RECREO: Se denominaba  así al actual paso a nivel que corta la calle Domingo F. Sarmiento (ex  nº 8), lugar por donde se acostumbraba   acceder a la estación de ferrocarril, para esperar la llegada de los trenes de pasajeros.

COMBATE DE SAN LORENZO (14):   Calle  preexistente a la Ordenanza General de Nomenclatura. Por iniciativa de don Fermín Salaverri, siendo comisionado municipal en 1943/1944, se le impone dicho nombre a la calle que todos conocemos. El Comisionado Municipal accedió a las sugerencias de una organización con afinidades castrenses apoyada por un  nutrido grupo de vecinos de Suipacha. A la altura del 649, esquina con San Martín, hay una placa adherida a la pared del Colegio del Carmen, que recuerdan los 130 años del combate y la fecha de su colocación: 17 de agosto de 1944.

CORRIENTES (18): Hoy denominada Padre Brady, avenida que llevaba el nombre de la provincia que expresaba el espíritu de unidad y cuna de los aguerridos soldados de San Martín.

AVENIDA COLLADO: Según el destacado periodista y político radical Don Antonio A. Baroni, se designa (1948 / 1952) con el nombre de HIPOLITO YRIGOYEN a la única y breve diagonal, quebrando la regla de no colocar nombres de políticos a fin de evitar polémicas. Fue electo presidente el 12 de octubre de 1916 hasta 1922. Ocupa una segunda presidencia desde 1928 a 1930. Anterior a su bautismo, se la conocìa como AVENIDA N° 14.

CORTADA DE CEPEDA (21): Designación que se le daba a un estrecho callejón que hoy recibe el nombre de” Pasaje La Esperanza “. Era utilizado para acortar distancias a los vecinos de Suipacha Chico. Tramo recorrido sobre el terreno de propiedad de J. P. Coghlan, paralelo a las vías del ferrocarril.

CORTADA DE BORGO: Paralela a  las  vías del ferrocarril, comprendía el tramo de la actual calle 1° de Mayo, desde esquina 25 de Mayo hasta Balcarce. Abierta  entre los terrenos de Vicente Cirigliano  y  J. Borio con los de Ambrosio Gangale – constructor de la Iglesia – según planos del 1-9-1899 confeccionado por el agrimensor Teodoro Catalá.

PLAZA SANTA ROSA: Virgen Patrona de América y protectora contra los vientos. El terreno donde debía ser construida se encuentra sobre calle Padre Brady entre  Jujuy y Salta con fondo sobre Inmigrantes (Hacia el Sector  Quintas). Aparece señalada en los primeros planos.

PLAZOLETA F. C. N. D. F.  SARMIENTO: Frente mismo a la estación se levantaba una plazoleta denominada tal como la enuncia el título, más conocida con la denominación la “Canchita de la Estación”, que tenía la forma de un trapezoide, que en el año 1969 se transformó en Plaza Almirante Guillermo Brown. En su construcción participaron soldados del Regimiento 6 de Infantería de Mercedes.  El terreno de medidas irregulares estaba cercado con alambre olímpico en tres de sus lados, destinado para recreo y diversión de los niños. Poseía juegos infantiles y cancha de fútbol de dimensión reducida, que tendía a reunir los días sábados a la tarde a los muchachos del barrio para jugar “un picadito”, que duraban varias horas, con un balón cuya cámara de caucho era recubierta de cuero y cerrada con un tiento a la altura del pico.

AVENIDA FERROVIARIOS ( sin /n° ): Nombre que se le dio con anterioridad a la aprobación de la ordenanza de nomenclatura de calles, a la arteria que corre paralela a las vías del Ferrocarril Sarmiento, ubicada  en el barrio de la Costa Brava en su origen llamado La Construcción, en alusión a la construcción de un campamento ferroviario que existió a principios de siglo XX al levantarse el ramal ferroviario a Román Báez.

Por último, mi reconocimiento a la información que me brindó el doctor Antonio Alfredo Baroni sobre el proyecto de ordenanza de nomenclatura de las calles, lo cual amplió mis conocimientos sobre el tema.

 

                       

Bibliografía Consultada:

 

Petición de los esposos Labat – Archivo Histórico de la Pcia. de Bs. As. – Sección Ministerio de Gobierno – Año 1875 N° 932.

Declaratoria de Herederos de Doña Rosario Suárez de Billourou a favor de sus hijos, dictada en Mercedes el 1/12/1891.

Nota del gobierno de la República de Bolivia de fecha 25/2/1986. firmado por Eduardo Trigo O’ Connor  d’ Arlach.  (Embajador).

Alegoría de Suipacha de Jesús Mane Alfaro A.- Tupiza – R. de Bolivia – 1.998.

Edición del diario La Nación de Bs. As. – Artículo “La Piedra del Olvido”. Foto de Norberto Firpo – 13-3-1993.

Etimologías toponímicas aborígenes – Alberto Vúletin – EUDEBA – 2da. Edición 11/1978.

Relatos orales de vecinos de Suipacha.

Historia de la provincia de Buenos Aires y formación de sus pueblos – Director General Ricardo Levene – Autor Don Antonino Salvadores y otros. Volumen II – año 1.941.

Plano de la Planta Urbana del Partido de Suipacha – Agrimensor Mario D. García- Año 1964.