Escribano Esteban Iribarne

Con la muerte de don Esteban Iribarne se perdió una parte de la Historia de Suipacha, por cuanto el mismo conservaba en su memoria juicios políticos, recuerdos personales, detalles del clima, flora y fauna del lugar, dichos, anécdotas, acontecimientos y sucesos institucionales de la primera etapa fundacional, que lamentamos profundamente que no hayan sido volcados al papel y que hubieran sido muy útiles para la historia local.

Nació el 9 de enero de 1879 en la estancia “El Pino” de la familia Ezcurra, situada en el Partido de San Justo (Bs. As.), en donde pasó su infancia en el seno de una distinguida familia. Sus padres fueron Tristán Iribarne y Graciana Etcheverry de ascendencia francesa, llegados de los Pirineos. Siendo bautizado en la capilla San José (San Justo) por el destacado prelado Monseñor Marcos Ezcurra, amigo entrañable de José M. Estrada, político, escritor y eximio orador argentino, quien sostuvo ardorosas polémicas con defensores del laicismo. Fueron sus hermanas Juana, María, Josefa y Elisa, sus hermanos Pedro, Julián y los mellizos Bautista y Domingo. Su madre, doña Graciana Etcheverry perteneció desde su fundación –año 1918- a la sociedad “Manuel Belgrano Pro-Escolares”, entidad que favorecía a los alumnos de escasos recursos. Juana Iribarne se había casado con Melitón Muñoz integrante de la firma Llorente, Martínez y Cía. Su amor por los niños la llevó a trabajar desde la “Sociedad Pro – Niños Pobres” creada en 1909. Don Pedro Iribarne era el papá de Raúl Iribarne que en la década del noventa fue concejal por la UCD. Elisa Iribarne había contraído enlace en primeras nupcias con Basturre y en segunda con Casciari; vivió hasta su muerte en la casona existente en la esquina de calle Sarmiento esquina Córdoba.

Don Esteban a los siete años inicia sus estudios primarios en la Escuela Nº l de Varones de Suipacha, cuyo director era el recordado Juan Pio Rossi, que lo alentó a seguir los estudios secundarios, complementando su aprendizaje con clases particulares impartidas por el mismo director.

Desde joven asumió el rol de líder, tomando bajo su responsabilidad acciones encaminadas al progreso de su terruño. Fue un hombre muy correcto, formal, serio, responsable que en su madurez infundía confianza y seguridad en todos los actos de su vida, valores que supo inculcar a sus hijos. Es de todo punto evidente que don Esteban sabía, cuando se lo proponía, argumentar y asombrar a sus oyentes con el profundo conocimiento de los muchos temas que abordaba.

Es enviado por sus padres a La Plata para estudiar de Escribano Público en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, se recibió en el mes de octubre de l908, a escasos días de recibido – 6/11/l908 – es nombrado Jefe del Registro Provincial de las Personas – Delegación Suipacha que se encontraba vacante por renuncia de su titular y además asume simultáneamente como Juez de Paz Letrado del Partido de Suipacha hasta ese momento ejercido por el señor José Juan Espina.

Desarrolló una importante labor cultural, religiosa y social. El primer domingo de octubre de 1907 se realizaron con gran apoyo popular los festejos en conmemoración del día de la Virgen del Rosario, patrona del pueblo de Suipacha. Presidió la celebración organizada por el Centro Recreativo de Suipacha. Como era habitual, al finalizar el ciclo lectivo primario, el Consejo Escolar designaba los miembros de la Comisión Examinadora de los niños que terminaban la escuela; a tal efecto, en 1913 es designado don Esteban Iribarne para constituir el jurado que actuó en la Escuela Nº 8. Fue un ciudadano comprometido por la defensa de la educación gratuita, de excelencia académica y pluralidad ideológica.

Durante su desempeño como funcionario público dio fe a innumerables matrimonios conforme a las leyes vigentes y a otros actos extrajudiciales. Su oficina se encontraba ubicada en la residencia ubicada sobre calle 25 de Mayo Nº 630 entre Rivadavia y San Martín. El inmueble ocupado aún conserva su fachada exterior original. En su interior se atesoraba una gran biblioteca y el dueño acostumbraba inicialar el lomo de los libros que eran de su propiedad.

Con motivo de los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo, el 25 de mayo de 1910 labró el “Acta “de colocación de la piedra fundamental para construir el Hospital de Caridad en el barrio denominado “Las Catorce Provincias” que nunca llegó a construirse.

Su preocupación por el bienestar de los vecinos y su pasión lo llevaron a afiliarse al Partido Unión Cívica Radical del Distrito de Suipacha en el año 1914 bajo el número de orden uno (l) y a reafiliarse en 1943, según fotocopias de ficha tenidas a la vista. Colaboró en la creación del Partido Radical en Suipacha, tarea en la que participó activamente, se podría decir que una parte de su vida estuvo ligada al crecimiento de la Unión Cívica Radical, porque era el partido político que representaba el punto de vista democrático de los ciudadanos de la clase media. Se manifestó contrario al fraude, a la permanencia de los funcionarios durante mucho tiempo en sus funciones, censuró la violencia electoral, rechazó el continuismo político y bregó por la libre expresión de la voluntad ciudadana.

Con un grupo de vecinos, allà por el año 1912, que representaban las fuerzas vivas de Suipacha, enviaron una nota al Directorio del Banco Provincia solicitando la instalación definitiva de una sucursal bancaria. Recordemos que la Sucursal abrió sus puertas al público el 5 de diciembre de l915. En dicho año es designado escribano sin relación de dependencia del Banco de la Provincia de Buenos Aires-Sección Crédito Hipotecario y Comercial de la Sucursal Suipacha, cargo que desempeñó durante cuarenta y ocho años (1915/1953) sin interrupciones.

Supo transformar un momento emocional en una oportunidad política histórica cuando con otros vecinos de Suipacha deciden expresar su satisfacción -en el año 1916- remitiendo un telegrama de salutación al electo presidente de la Nación Don Hipólito Irigoyen, acompañaron su rúbrica la de los señores Tomás Kenny, Alberto Russi, Valentín Basabe, Eudoro Vallejos, Clodoveo Fúnez, Román Báez, Pedro Iribarne e Ignacio Zapirain con motivo del triunfo de la fórmula radical en la elección de electores, integrada por Hipólito Irigoyen-Pelagio Luna, proclamada con 372.810 votos seguidos del binomio conservador Ángel Rojas-Juan Será con l54.549 sufragios. La radical alcanzó l52 electores y la conservadora 69 electores, responsables de elegir el nuevo presidente por el sistema indirecto en el Colegio Electoral de la Nación. El texto del telegrama remitido el 10 de junio de 1916 decía: “Sancionado el gran triunfo democrático de la Unión Cívica Radical, saludamos y felicitamos complacidos al ilustre jefe consagrado presidente de la República Argentina”. Su labor como diputado entre 1922 y 1924 estuvo signada por proyectos destinados a obtener una mejor infraestructura para el pueblo de Suipacha. En aquellos días Irigoyen era la expresión de una nueva corriente que integraba a la mayoría de la población y que por vez primera llevaba un presidente elegido en comicios libres a la primera magistratura.

Fue designado Secretario Convencional por el Partido Radical en 1925, oportunidad en que se consagra el binomio Valentín Vergara-Victoriano de Ortúzar (31-10-1925). Participó activamente en la proclamación de la fórmula que sostendría su partido en los comicios de renovación del Gobernador de la provincia, siendo su actuación destacada y señalada por el diario “El Día” de La Plata en su edición del 1º de noviembre de l925.

En el transcurso de la intendencia de Pedro Iribarne –1922/1924-se llevó a cabo la construcción de dos nuevos galpones y cuatro playas de cemento en el matadero municipal, obra que venía siendo reclamada insistentemente por los carniceros, también en este período se levantó la rotonda existente en la plaza principal para embellecer el lugar, se amplio el número de bancos y de luces, se equipó una sala de primeros auxilios, se hicieron arreglos de veredas en el pueblo, conservación de calles y construcción de nuevos desagües. Nuevamente don Pedro Iribarne es elegido titular del ejecutivo municipal entre el 3-12-1927 al 21-12-1928.

Esteban Iribarne como diputado intervino frecuentemente en los debates legislativos, su palabra inteligente y veraz era aceptada incluso por la oposición. Se desempeñó como Senador provincial en el período 1926 a 1930. Como legislador desde su banca promovió incansablemente la construcción del Hospital, el Banco y la Comisaría. En la actualidad el Hospital lleva su nombre.

En 1923 fue presidente de la comisión que tenía a su cargo las diligencias y trabajos tendientes a la organización y construcción del edificio del hospital local. En dicha tarea, formó su equipo de trabajo con el Rvdo. Padre Tomás O”Graddy y el farmacéutico Ventura Veronelli; su farmacia se encontraba instalada en el mismo sitio que ocupa hoy el local de ventas de ropas masculinas del señor Víctor Cabrera y, también bregó incansablemente por la construcción del nuevo edificio policial. Felizmente cuando era Comisionado Municipal don Bernardo Zapirain (h) y con motivo de la visita del ilustre Monseñor Chimento a las fiestas patronales, el 6-10-1929, es habilitada y bendecida la comisaría que todos conocemos.

Se caracterizó por ser una persona de gran cultura, de figuración social y política en el ámbito de la provincia de Buenos Aires. Entre sus múltiples actividades se puede contar que integró numerosas comisiones de beneficencia, entidades recreativas, deportivas y culturales. Ejerció una gran influencia en los intelectuales de Suipacha.

Alternó sus funciones políticas y de escribano público con las actividades agropecuarias con un marcado éxito. El establecimiento “La Paz” (Adquirido 1889) por Tristán Iribarne era conocido en ésta y en sus alrededores, por la excelente calidad y procedencia de su hacienda invernada, especialmente novillos y la abundancia y bondad de sus pastos cultivados. Ardua fue la actividad por mejorar la producción agrícola ganadera y su comercialización. Al fallecer Tristán Iribarne la sociedad de familia pasó a denominarse “Iribarne Hnos”.

El casco original de la estancia “La Paz”, orgullo de los Iribarne, ubicada en el Cuartel III de Suipacha, correspondió por subdivisión hereditaria en propiedad hasta hace muy pocos años a doña Juanita Goitía de González.

En Suipacha fue Comisionado Municipal (año 1941), concejal y presidente del Honorable Concejo Deliberante. Colaboró frecuentemente con las personas de menos recursos económicos. La vida política le ocasionó odios personales y peligrosas situaciones que pudieron poner en riesgo su propia vida. Fue perseguido y agredido por sus convicciones políticas. Solía recluirse en su estancia para aclarar sus ideas.

A propósito de esto hay una jugosa nota relatada en un periódico local de la época, referidos a los momentos de mayor intolerancia política en Suipacha; el Comité de la Provincia le envió un guardaespaldas con una pronunciada cicatriz que le cruzaba uno de su pómulos, al presentarse este señor a don Esteban, rechazó cortésmente el ofrecimiento y le dijo al maula, que al que podía contratar sería al que le trazó la herida en la cara y ahí terminó la conversación. Tal ofrecimiento provenía de la afrenta pública provocada por la Juventud Conservadora “6 de Septiembre” liderada por su presidente Balta Mooney Moran, su vicepresidente Albino Matalobos y Jorge Billourou como Secretario. Este episodio ocurrió al poco tiempo de haber asumido al gobierno provisional el General José Félix Uriburu a raíz de la Revolución del 6 de septiembre de 1930. Para conocimiento de los lectores en aquellos días circulaban anónimos calumniosos de uno y otro bando. La cuestión llegó a su pico máximo de tensión por una nota pública, en donde se acusaba a los Radicales de mentirosos y que hicieron de la mentira, de la violencia y del robo su religión y que habían caído aplastados bajo el peso de su propia ignominia. Los jóvenes radicales no se quedaron atrás, respondieron con otra solicitada de fuerte contenido rechazando las acusaciones y alertando a los vecinos sobre los usurpadores de la voluntad popular que compraban conciencias con regalos y votos con el dinero público.

Don Esteban Iribarne fue un hombre físicamente no alto, de rostro moreno, mirada enigmática y ademanes reposados, impresionaba gratamente y seducía con su afabilidad. En su vida privada fue muy respetado y apreciado, dedicó gran parte de su tiempo a atender su matrimonio. Conoció a su esposa María Teresa Jaca Otaño en Bs. As., que puso un especial cuidado en la crianza de sus hijos Jorge, Esteban, Carlos, María Teresa y Tristán. La madre – María Teresa Jaca- fue integrante de las hijas de la Virgen María y activa militante católica. La familia Iribarne fue sin ninguna duda una de las figuras dominante en la vida pública de Suipacha desde la década del año 1910 hasta 1970. En los prolegómenos de la Revolución Libertadora recibió agravios de desconocidos que decían defender al gobierno de Perón, llegando éstos fanáticos a herir de muerte a uno de sus más queridos perros con el sólo propósito de ofender al líder, situación ésta que supo sobrellevar con valor y coraje cívico.

Hoy también nuestro interés se centra en presentar brevemente los perfiles de sus hijos varones para que puedan ser entendidos algunos de los aspectos de la vida familiar y política de los Iirbarne.

El 13 de octubre de 1955, después de producida la Revolución Libertadora, es elegido comisionado municipal don Esteban Iribarne (h), cargo que ocupa hasta el 1-5-1958. Durante su mandato recibieron un gran impulso algunos proyectos demorados, en el año 1956 mandó a construir un nuevo Matadero Municipal, ordenó que las cabreadas y chapas desmontadas fueran donadas para construir el galpón que ocuparían después los bomberos voluntarios sobre la calle San Lorenzo, entre el edificio que ocupara la familia Dubarry y la carnicería municipal. El nuevo matadero municipal fue inaugurado por el Intendente Dr. Antonio Baroni y contó la ceremonia con la presencia del entonces gobernador de la provincia Doctor Oscar Allende. Durante su período se inició la tercera etapa de la pavimentación de las calles del pueblo. De profesión Contador Público ejerció la docencia en el Colegio Nuestra Señora del Carmen y en el Instituto Privado San Luis en las cátedras de Contabilidad y Matemáticas. Fue un docente muy querido por sus pares y alumnos. En 1957 fundó la comisión de Damas Cooperadoras del Hospital local para atender necesidades de funcionamiento.

Su hermano, don Jorge Iribarne se caracterizó por su desbordante personalidad, por ser un ciudadano que tenía un acabado conocimiento de la gente de Suipacha, conocía los ancestros y necesidades, siempre mostró una honda preocupación para solucionar los problemas de los vecinos sin distinción de clases e ideas políticas. Desde joven se dedicó al periodismo, carrera que culminó en la dirección de su propio semanario. Militó en la filas del radicalismo, participó en numerosas campañas proselitistas, fue concejal, presidente del honorable Consejo Deliberante, candidato a Intendente, asesor municipal y ocupó diversos cargos partidarios en el orden local y provincial. Desde su periódico Nueva Tribuna su pluma estuvo siempre presente en todos los aconteceres de Suipacha, destacándose su vehemente defensa de las libertades cívicas ante los avances autoritarios. Había cultivado asimismo su afición por las caricaturas humorísticas referidas a personajes y hechos de nuestro pago chico. Su fina ironía volcados en el papel a través de su habilidosas manos, reproducían caricaturas ingeniosas reflejando muchos aspectos de la vida pueblerina y de la política local.

En menor medida su hermana doña María Teresa Iribarne acompañó por imperativo de su familia más que por vocación en las lides políticas, llegando a ocupar cargos partidarios y ser electa concejal por la UCR, contrajo matrimonio con Patricio Geoghegan, de profesión hacendado, el mismo perteneció a una caracterizada familia irlandesa de Suipacha.

El escribano Esteban G. Iribarne falleció en Suipacha el 29 de abril de 1970 a los 91 años de edad, acompañado por su familia y el auxilio de la Santa Iglesia Católica, hasta su muerte supo conservar la bonhomía típica de su carácter bondadoso e inclinado a hacer el bien. Su muerte fue muy sentida.

Sus restos mortales fueron velados en su domicilio, celebrándose al día siguiente una misa de cuerpo presente en la Iglesia que ofició el Reverendo Padre Santiago Luis Brady, al terminar el clérigo leyó una oración Fúnebre. A su velatorio concurrieron numerosos vecinos y recibieron muestra de pésame de todas las instituciones, se le rindieron honores oficiales y en el peristilo del cementerio lo despidieron conspicuos dirigentes políticos y personalidades locales. Durante el trayecto al cementerio la policía local le rindió honores. La Intendencia a cargo del señor Manuel Miguel Mujica dictó un decreto de honores e invitaba a la población a plegarse al mismo. Sus restos reposan en el panteón familiar. Es recordado con gratitud por su familia, amigos y conocidos como una personalidad que ya es historia.

Para concluir, esta historia no pretende ser una apología sobre un dirigente radical; pretende eso sí, reflejar fielmente lo que fue Esteban Iirabarne para todas aquellas generaciones que no lo conocieron.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:

Nómina de adherentes de la Unión Cívica Radical de Suipacha – Inscripción del año 1932.

Álbum fotográfico con anotaciones sobre la familia Iribarne. Gentileza del señor Marcelo Tristán Iribarne.

Hoja del Censo levantado el 10 de mayo de 1895, en donde consta el apellido de casi todos los Iribarne con “v” corta, edades, estado civil, nacionalidades, domicilio, religión, profesión, estado civil, etc.

Ficha de afiliación al partido radical del 14-1-43 que indica como primera afiliación el año 1914.

Diario El DIA de La Plata del 1º de noviembre de 1925.

Telegrama de adhesión a la candidatura a Hipólito Irigoyen de mes de Junio de 19l6.

Diario El Oeste, de Mercedes del 22-12-1977.

Periódico Nueva Tribuna del 11-5-1970. Periódico Los Principios del año 1922.

Guía Comercial de Suipacha Nº 2 editada en el año 1943.

Información verbal proporcionada por el Director del Museo de Suipacha, señor Marcelo T. Iribarne.

Copia de los cruces de solicitadas entre Radicales y Conservadores entre el año 1930 a 1931.

Apuntes para la Historia del Partido de Suipacha- Prof. Arístides M. Testa Díaz- Ediciones Theoría SRL- Buenos Aires Julio l974