Misceláneas I

Bajo éste título se publicarán algunos artículos inconexos y mezclados, referidos a cosas distintas y de géneros diferentes.

-Carmelita Ruiz – Díaz

 Había nacido en Suipacha el 16 de julio de 1891, estaba emparentada por vía materna con la familia de la fundadora del pueblo. Obtuvo el título de maestra normal en la ciudad de La Plata el 22 de marzo de 1915 y ejerció la docencia en las Escuelas N° 6 y 8.

Fue una estudiosa de la biblia, leyó y vivió la palabra de Dios, fue la  evangelizadora  de las primeras generaciones de suipachenses, atendió con esmero el despacho parroquial.

Hondo pesar causó su fallecimiento, ocurrido en Suipacha el 3 de noviembre de 1982.

-Primeros automóviles

En la columna “Acá cerca y hace tiempo”, bajo el título “Arreo de Recuerdos de Suipacha” publicado en el periódico Nueva Tribuna edición especial  de 1964, don Ramón Duro nacido en Suipacha y que vivió hasta 1914 en esta ciudad, cuenta que en 1912  Juan Murch introdujo un automóvil de procedencia extranjera, muy costoso con luces que funcionaban a carburo. Y que, don Marcos Baroni  en 1914 trajo el primer automóvil, éste fue un pionero en eso; igual que Valentín Basabe que compró la primera motocicleta.  Otro vehículo que llegó al pueblo pero de visita, fue el del célebre corredor mercedino Paris Giannini, acompañado de su hermana Elvira.

-Guardapolvos Blancos

José Santos Salina fue un docente y político argentino, que ejerció como Ministro de Justicia y Educación en  el gobierno de Hipólito Irigoyen  en la provincia de Buenos Aires. Durante su mandato, se estableció la obligatoriedad del uso del guardapolvo blanco para todos los estudiantes primarios.

A consecuencia de ello, en mayo de 1922 las directoras de escuelas recibieron de la provincia los primeros guardapolvos y trajes, según el siguiente detalle: 65 trajes para la dirección de la Escuela N° 1; 64 trajes para la Escuela N° 8 y 40 trajes para la Escuela N° 6, el resto eran guardapolvos, zapatillas y útiles escolares.

-La Rotonda

Fue inaugurada durante la administración municipal de don Pedro Iribarne, que ejerció como intendente municipal  desde el 3 de enero de 1927 al 21 de diciembre de 1928. El proyecto y dirección de obra estuvo a cargo del ingeniero José Zapirain y, la construcción del constructor A. Urbani. En la actualidad se van  a cumplir ochenta y siete años desde su construcción.

Hasta la primera mitad del siglo veinte fue el epicentro de los principales actos cívicos  y escenario de la banda de música municipal dirigida por el maestro Fortunato Cappucci.

-Mojón

En la década del noventa don Bernabé Balvidares a cargo del mantenimiento de los caminos rurales, descubrió cerca del campo que había pertenecido a Enrique Marcelo Bustos, paralelo a las vías del ferrocarril Sarmiento en dirección a Mercedes, un mojón de hierro  enterrado en el piso que habría servido para indicar distancias y confirmar coordenadas, en los viajes al interior de la provincia.

-Política local

El 12 de enero de 1946 reunidos en asamblea general un grupo de vecinos, constituye la primera junta directiva de la Unión Cívica Radical – Junta Renovadora, que conformaría más adelante un ala del Partido Justicialista de Suipacha. Posteriormente ingresan al mismo desafiliados del conservadorismo popular.

Bajo acta número tres, el escrutinio dio el siguiente resultado: Presidente Tomás José Kenny, Vicepresidente Oscar José Delfino, Secretario Ángel Arenas, Prosecretario Rafael Antonio Bermejo, Tesorero Oscar Fernando Arenas, Protesorero Ricardo Aníbal Cerri, Vocales Gustavo Benito Martini, Pedro Delucci, Manuel Morilla, Luis José Alberto, Julián Máximo Huguenin, José M. Botta, Pedro Blomberg, Ángel González, Pedro P. Chiminelli, Suplentes José Tomás Zanardi,  Pedro Vigneau, Casimiro Serrano,  Ismael Balvidares, Tomás Cipolla y Aurelio Cura. Delegados a la convención seccional y de la provincia designaron al Dr. Ramón Rionda, Ángel Arenas y a Tomás Kenny. Presidieron el acto los señores  Pedro Cordoni, Luis José Alberto y Rafael A. Bermejo.

-Reloj de la Iglesia

En la ordenanza general impositiva del Municipio de Suipacha, en el apartado Cálculo de Recursos y Presupuestos de Gastos del año 1955, en el capítulo IV en el rubro previsiones, se destinaba para la atención del reloj de la Iglesia parroquial una suma anual de m$n de 840,00, a razón de m$n 70,00 mensual.

Vale la pena recordar que don Pedro Satiman además de otras tareas, mantenía el funcionamiento el reloj, le daba cuerda cada cinco días y  buscaba que hubiera equilibrio de pesos, tanto en la cuerda que marcaba la hora como la que informaba los minutos, a fin de dar la hora exacta; la que regulaba con una perilla para evitar adelantos y/o atrasos.

-Cámara de Diputados

El saliente intendente municipal doctor Antonio Alfredo Baroni (1948/52), prestó juramento el día 29 de marzo de 1952 en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aire. Su mandato constitucional le fue interrumpido el 15 de septiembre de 1955 por la Revolución Libertadora.

-Tomás Cipolla

Llegó al país de Reggio Calabria (Italia), de profesión zapatero, le gustaba armar fuegos artificiales para las fiestas cívicas para delicia de grandes y chicos, los preparaba en el Prado Belgrano y el público se colocaba en la vereda de la plaza.

Integró la banda de música municipal dirigida por el maestro Fortunato Cappucci. También se destacó como hábil cocinero de pastas al dente, fueron famosos sus fucille caseros  al hierrito, que eran fideos largos que elaboraba con una agua de tejer.

Vivió  muchos años sobre la calle 25 de Mayo, dónde hoy se levanta el edificio de planta alta frente al Banco. Un día, promediaba el año cincuenta,  se fue de Suipacha.

-Acto de Arrojo

El periódico La Verdad, en su edición del 30 de diciembre de 1953, resaltaba el comportamiento del señor Leomar Zeballos, quien con toda serenidad y sin vacilar tomó de las ropas y con un tirón desprendió del pasamano del tren de la diez y media a un pasajero salvándole la vida.

El hecho ocurrió, cuando un viajero que se ignora su nombre pretendió tomarle en el paso a nivel en la calle 25 de Mayo cuando el citado convoy corría a regular velocidad, no pudiendo lograr su intento, ya que quedó colgado de los pasamanos; de esa forma corrió un trecho y cuando ya parecía inevitable el accidente, surge la mano salvadora del meritorio empleado ferroviario Leomar Zeballos.

-Tango “Holocausto de mi soledad”

Alfredo Roque Vergagni, nacido y criado en Suipacha fue un eximio músico y compositor del 2 x 4. En homenaje a quien fuera un alto exponente de la cultura local, le dedicó el tango de referencia. En la portada de la partitura impresa, hay una dedicación manuscrita del compositor al caballero y dilecto amigo profesor Arístides M. Testa Díaz.

-Club de Leones de Suipacha

Fue fundado el 27 de diciembre de 1964, sus socios fundadores fueron Nazareno Omar Cappucci, Juan Felipe Echave, Carlos Rogelio Robiani, Alfredo Demetrio Rocamán, Guillermo Miguel Valderrama, Rubén Ricardo Veiga y Luis Alberto Vila.

A lo largo de su existencia, éste club de servicio contribuyó activamente en el desarrollo del bienestar cívico, cultural, social y moral de la comunidad.

-Luis Landriscina

Con motivo de celebrarse el centenario de la fundación de la ciudad de Suipacha, el 24 de septiembre de 1975 actuó en la velada folklórica en frente del palacio municipal, el reconocido cuentista de resonante actuación en radios y televisión de aquel entonces.

-Club Leo

El Club Leo de Suipacha, fue fundado el 18 de diciembre de 1981, patrocinado por el Club de Leones, siendo presidente de la primera juntas directiva la señorita Cristina Dobarro, acompañada en la secretaria por la leo María Rita Valderrama y como tesorero por el leo Gustavo Cross.

-Poeta contemporáneo

Carlos A. Gutiérrez, nacido en Suipacha escribe poemas desde niño. Cultiva varios géneros, poesía, versos, prosa e incluye entre sus escritos cuentos acriollados, románticos y algunos que tocan la sensibilidad humana. Su producción es muy extensa, vayan algunos títulos para conocimiento del lector: Cruces blancas; Dónde sigo… y no llego…;  Gracias a Dios… Tú…; El… Mi soldado…, Vana ilusión; Abismo…; Sin legajos; El destino del héroe; Escarbando nubes; Décima para un payador; etc.

Sus versos son frutos de la inspiración o del estado de ánimo del momento. Fue ganador del certamen de poetas de la provincia de Buenos Aires en sonetos, dedicado a una primorosa jovencita de quince años. Obtuvo un premio otorgado por la Biblioteca José M. Estrada en 1989 con su obra El Linyera; participó también en el Concurso Luis Borges con cincuenta poemas, muchos de ellos publicados en  el periódico Suipacha dirigido por el extinto Dr. Antonio A. Baroni.