Testimonio de una época

La señora Lucía Mesa  de Ponce adquirió a don León Billourou – esposa de la fundadora- dos manzanas de tierra (20000 m2), por escritura pública otorgada en Mercedes el 13 de abril de 1881.

Desde esa fecha hasta el año 1905 se levantaba un precario edificio. El italiano Juan Pelosso, proveniente de la región de Calabria, llegó al país siendo  un niño. Siendo mayor de edad adquiere por Boleto en el año 1905 a Lucía M. de Ponce dos manzanas, desde San Lorenzo a Padre Brady, con frente a Santiago del Estero. La escritura fue firmada el 7 de noviembre de 1908.

En dicho lugar, que es un terreno alto con leve declive hacia el Durazno, decide construir su casa, que es el actual edificio que se mantiene en pie, que comprendía para el lado de la esquina – San Lorenzo Y Santiago del Estero- un salón para almacén de ramos generales  y separado por un tabique el despacho de copas de bebidas alcohólicas. A continuación se levantaba una cancha de pelota a paleta, en dirección a la vivienda que actualmente ocupa Pepe Parlapiano. En  el año 1930 la pared del frontón daba hacia Santiago del  Estero, es cerrado y se convierte en un depósito para mercaderías. Se pueden observar paredes  muy anchas.

Sobre la calle Combate de San Lorenzo en dirección al arroyo El Durazno, se anexaban tres habitaciones y una cocina. Las puertas de las habitaciones daban hacia una galería techada, ancha y con cenefa (1) en la parte posterior y columnas de hierro.

Según fotografías tenida a la vista en el salón de comercio, mostraban  una estantería  de madera hasta el techo de 12 líneas de estantes, un largo mostrador de madera, hacia el lado de la cancha  de pelota  paleta, con puerta de acceso a la misma, había una fina lámina de estaño sobre el mostrador para servir las bebidas a los parroquianos, reemplazada en 1950 por una mesada de granito. Había una típica balanza de dos platos de bronce, que sonaban al golpearse como campanas, con 12 pesas de distintos kilogramos, el salón contaba con piso de madera y el boliche piso de ladrillos. De una viga del techo, para el lado de la esquina, colgaban las cadenas y un gancho del aparejo, para alzar bordalesas  de 200 litros de vino que se guardaban en el sótano  para mantener la temperatura de la bebida. Los cascos de roble para vino, tenían  zunchos y canillas para extraer la bebida que se vendía suelta. En el costado izquierdo, entrando al frente, quizás debajo una puerta de comunicación interna, un reloj de pared con péndulo, de fabricación americana que marcaba el  cuarto, la media y la hora, data de 1877, aún funciona en la Casa de Eve, una de las hijas de Pelosso. El techo de ladrillos a la vista, con alfajías y tirantes, típicos de la época en que se construyo. Vivienda de ladrillo a la vista asentada en barro, con vereda de ladrillos y palenques para atar caballos.

Pablo Trapero, director de cine, rodó en diciembre del 2001 algunas escenas de su película “El Bonaerense”,  que pertenece al género del neorrealismo argentino, en este mismo  edificio, con artistas locales, ellos fueron: Pepe Sosa, Luis Alonso, Martín Claudel, Patricio Coronel, Adalberto Diéz, Lilia Ofelia Romero, Fernando Focante, Horacio Reynoso y Señorita Trox. Cuenta la historia de Zapa, un cerrajero que debe huir de su pueblo por problemas con la ley, llega al oeste del gran Buenos Aires para convertirse en policía.

En una de sus paredes laterales, correspondiente al salón, hay varios cuadros con fotografías sobre Suipacha de antaño, que fueron tomadas a fines del siglo XIX y principios del XX, y en una pared exterior sobre Santiago del Estero, una chapa clavada, con la propaganda de una vieja marca de cigarrillos brasileños REVAL.

En 1903 nación Juan Bautista Pelosso, padre de Elisa (Ñata) y Evedia Peloso (Eve), conocidas funcionarias públicas del pueblo de Suipacha durante muchos años en Rentas y Municipio. Trabajo de farolero, con contrato del municipio, para mantener, encender y  apagar los faroles alimentados a querosene. Llegó a ser subcomisario en la policía de la Provincia de Córdoba. En 1935 se hace cargo del negocio familiar, al fallecer el patriarca de la familia. Su hermana Rosa Pelosso de Parlapiano ayudaba a atender el almacén de ramos generales.

Al negocio llegaban los carreros que venían del lado de Rivas y de los Leones, que llevaban la leche a la Beti Aurrera, La Vascongada y a la Unión de Tamberos de Suipacha. El sitio fue también una importante estafeta postal dependiente del Correo Argentino. Estaba registrada con el Nº 8. En el anexo existió un saladero destinado para la preparación de los cueros.

Sobre la calle Santiago del Estero, desde Balcarce hacia Padre Brady, había una cancha de carreras cuadreras, en la que se realizaban apuestas en mano, lo que daba al bolichero mucha actividad en las jornadas de hípicas.

En los tiempos actuales hubo un  despacho de bebidas y almacén de la señora Lilia O. Romero de Scapino y recientemente  ha abierto sus puertas, una confitería para jóvenes, “Lo de Ofelia” cuyo dueño fue Marcelo Bolia y más tarde transferida a los hermanos D”Onofrio.

Suipacha, 6/6/2008

Nota:

Mi agradecimiento a la señora Eve Peloso y al señor Enrique Perelli por la valiosa información que me proporcionaron para realizar esta recopilación.

(1) Cenefa: dibujo ornamental del techo.